caderno dun rencoroso enfermo de cinefilia
Inicio > Historias > A primeira vítima de todas as guerras
> A primeira vítima de todas as guerras <

Todavía llevo clavado como una espina el recuerdo de lo que pasó en diciembre de 1989, cuando crucé media Europa en coche (...) para cubrir el derrumbe del régimen de Ceaucescu. Al llegar a Bucarest verificamos que no había combate real entre partidarios del dictador y oposición. La cacareada "revolución rumana" era una farsa. Se trataba de un golpe de Estado auspiciado desde Moscú. El 21 de diciembre de 1989, recién retornado de Teherán, Ceaucescu cometió el trágico error de convocar a las masas a una "magna concentración" en la plaza del Palacio de Bucarest. Todo marchó de acuerdo al programa hasta que, al fondo, un grupo de estudiantes comenzó a increpar al tirano, acallando con su vocerío a la aborregada multitud que vitoreaba al Conducator.
Al disolverse la manifestación, el puñado de contestatarios se concentro en la plaza de la Universidad, frente al hotel Intercontinental. Por la noche llegaron las tropas y los dispersó a tiros. A la mañana siguiente se reanudó la protesta, pero en esta ocasión el ejército se negó a disparar. Ceaucescu y su esposa Elena huyeron en un helicóptero desde el tejado de la sede del Comité Central del Partido Comunista. El resto es de sobra conocido. La tarde del 24 de diciembre Nicolae y Elena fueron fusilados contra el desconchado muro de un cuartel.
Sospechábamos que hurtaban cadáveres de la morgue para proveer de carnaza a los fotógrafos, pero en Madrid, en la redacción de El Mundo, estuvieron un par de días maquillando mis crónicas a base de añadirles párrafos de teletipo y titulando que había miles de muertos. Se fiaron más de las agencias, cuyos empleados no habían entrado en el país o estaban pegados al télex del hotel Intercontinental.
En el caso rumano, el aforismo de que la primera víctima de todas las guerras es siempre la verdad resultó perfectamente adecuado. Los sucesos fueron dramáticos, pero todo se infló descaradamente o se tergiversó hasta la caricatura. Los principales responsables fueron los jefes militares rumanos, que ocultaron estar confabulados en un golpe patrocinado por el propio Mijaíl Gorbachov, pero en la gran mentira colaboraron con entusiasmo variable y distintos grados de inocencia desde la policía hasta la televisión oficial, pasando por el cuerpo diplomáticos acreditado en Bucarest y los corresponsales extranjeros.

"Reportero de Guerra", Alfonso Rojo. Editorial Planeta, 1995.

hoxe hai un ano: haiku #2

2004-03-19, 01:00 | 2 comentarios

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://pawley.blogalia.com//trackbacks/16880

Comentarios

1
De: carlos acstillo Fecha: 2005-09-05 02:35

imbecil, estupido, perro comunista



2
De: Martin Pawley Fecha: 2005-09-05 15:27

Guau!



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 54.197.75.83 (ccf77fbda8)
Comentario









os arquivos estranhos




correo:diasestranhos()gmail.com

O sistema de comentarios está á disposición dos lectores de "signos de vida" (antes "días estranhos") exclusivamente para a publicación de opinións e comentarios relacionados co contido deste blog. Calquera texto publicado por medio do referido sistema non reflicte necesariamente a opinión do autor deste blog. As opinións e informacións publicadas no sistema de comentarios son de autoría e responsabilidade integral dos leitores que del fixeran uso. O autor deste blog resérvase o dereito de suprimir os comentarios e textos que considere ofensivos, difamatorios, calumniosos, preconceitosos ou de algunha forma perxudiciais a terceiros. Textos de carácter promocional ou inseridos no sistema sen a debida identificación do autor (nome completo e enderezo válido de e-mail) tamén poderán ser eliminados.


Licenza de 
Creative Commons
Esta obra está baixo unha licenza Recoñecemento-NonComercial-CompartirIgual 2.5 de Creative Commons. Blogalia

Blogalia

(c) Martin Pawley